El 25% del acero utilizado para la producción de carril procede de acero reciclado
En la fabricación del carril:
Aproximadamente el 25 % del acero que compone el carril proviene de chatarra de acero reciclado, por lo que se logra disminuir el consumo de materias primas y energía de forma considerable.
Desde el año 2002, su producción tiene implantado un Sistema de Gestión Medioambiental certificado según la norma internacional ISO 14001.
Un punto vital es la gestión óptima de los residuos producidos en su fabricación. La implantación de un sistema de recogida selectiva de residuos ha permitido reciclar aquellos que pueden ser aprovechados.
En su vida útil:
Una línea ferroviaria de doble vía puede transportar por hora el mismo número de pasajeros que una autopista de seis carriles, pero con un efecto ambiental asociado sensiblemente más reducido.
La utilización del ferrocarril supone una importante disminución en cuanto al consumo de combustibles fósiles frente a otros medios de transporte, como por ejemplo el automóvil. Las emisiones de CO2 asociadas son muy inferiores, y por tanto menor el llamado efecto invernadero.
Al final de su ciclo de vida:
Una vez agotado su ciclo de vida, el carril es de nuevo reciclado en su totalidad como chatarra sin perder sus propiedades, por lo que vuelve al proceso inicial de fabricación u origen, reduciendo así el consumo de recursos naturales.
